Patronal fertilizantes aboga por una PAC que evite el abandono agrario
Las industrias de fertilizantes que operan en España apuestan por que la Política Agraria Común (PAC), ahora en plena reforma, garantice la actividad agrícola y evite, por tanto, su "abandono progresivo en el tiempo", lo que repercutiría negativamente en la fertilización de las explotaciones.
Las industrias de fertilizantes que operan en España apuestan por que la Política Agraria Común (PAC), ahora en plena reforma, garantice la actividad agrícola y evite, por tanto, su "abandono progresivo en el tiempo", lo que repercutiría negativamente en la fertilización de las explotaciones.
En una entrevista con Efeagro, la secretaria general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (Anffe), Paloma Pérez, ha afirmado que "es más que probable que se vaya produciendo un abandono progresivo de la actividad agrícola en España si no se garantizan su sostenibilidad y una renta adecuada al agricultor".
Pérez ha reconocido que la PAC es "un elemento clave en la vertebración de la agricultura europea y en la competitividad de la agricultura española".
Por ello, ha lamentado que el actual borrador de reforma ligue las ayudas al territorio en vez de a la producción, ya que con ello "no se contribuye a incentivar la producción agrícola".
"Es necesario que no se reduzca el presupuesto de la PAC y que se realice una reforma adecuada en la que se mejoren las ayudas directas, adaptándolas a la realidad productiva española", ha advertido.
También ha apostado por que se haga una defensa de las políticas de desarrollo rural y se fomente el papel del agricultor.
Ha criticado que se premie con una ayuda extra a determinadas prácticas que la Comisión Europea considera como beneficiosas para el clima y el medio ambiente (abandono de tierras o cultivos, y agricultura ecológica), "pero que no fomentan una producción agrícola sostenible desde el punto de vista económico y social".
"No se podrá conseguir alcanzar el lema de producir más con menos si no se promueven medidas para fomentar un incremento de la producción", ha subrayado Pérez Sánchez.
Ha destacado, además, la importancia de conseguir que los productos importados cumplan con las mismas normas que cumplen los fabricantes europeos.
En relación con la legislación sobre fertilizantes, ha precisado que el proyecto comunitario de incorporar nuevos grupos de productos, como los abonos orgánicos, "deberá asegurar que el nivel de calidad y de protección para la salud y el medio ambiente que se vaya a exigir sea similar al de los minerales ya regulados".
Anffe engloba en estos momentos a catorce empresas fabricantes de fertilizantes -aproximadamente la mitad de capital español- que dan empleo directo a unas 1.600 personas y facturaron en los dos pasados ejercicios (2010 y 2011) en torno a los 1.500 millones de euros.
Paloma Pérez ha resaltado que, hasta la fecha, "la crisis no está afectando de manera directa en el empleo en este sector".
En su opinión, "los cambios de Gobierno que han tenido lugar hasta ahora en el norte de África han afectado poco al suministro de materias primas a España", aunque ha parado una planta que una empresa española mantenía abierta en Egipto, país que junto a Libia son los principales productores mundiales de urea.
Ha indicado que en España se producen anualmente más de cuatro millones de toneladas de fertilizantes y que la capacidad de producción instalada es de dos millones de toneladas para abonos nitrogenados, 1,9 millones para abonos complejos, 1,3 millones para abonos potásicos y medio millón para productos fosfatados.
En cuanto al consumo, ha explicado que aún no se han igualado los 5,2 millones de toneladas registrados en 2007, aunque según los primeros datos provisionales relativos a 2011 la demanda puede haber alcanzado los 4,2 millones de toneladas, 300.000 menos respecto a la de 2010.
La caída del consumo del pasado ejercicio respecto del anterior se debe a la ralentización de las ventas por la climatología, en concreto por la ausencia de lluvias y las posteriores heladas del último trimestre de 2011, según ha destacado.
En este sentido, Sánchez Pérez ha mostrado su confianza en que tarde o temprano el agricultor retome su actividad normal en cuanto a la utilización de fertilizantes cuando las condiciones mejoren.
Ha recordado que en el año 2008/09 hubo un importante descenso en la aplicación de fertilizantes lo que provocó una falta de nutrientes en muchas explotaciones agrícolas "que está siendo corregida en campañas posteriores", por lo que la tendencia es igualar las cifras de 2007 a medio plazo.