Instituciones europeas advierten de que no hay vuelta atrás en el "greeening"
Representantes de las principales instituciones europeas, la Comisión y el Parlamento, han insistido hoy en Madrid en que el "greening" o pago verde está fuera de cuestión en la Política Agraria Común (PAC) 2014-2020, aunque sí han planteado la posibilidad de ser más flexibles en su aplicación.
Representantes de las principales instituciones europeas, la Comisión y el Parlamento, han insistido hoy en Madrid en que el "greening" o pago verde está fuera de cuestión en la Política Agraria Común (PAC) 2014-2020, aunque sí han planteado la posibilidad de ser más flexibles en su aplicación.
En este sentido se han pronunciado el asesor de la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea (CE), Tomás García-Azcárate, y la eurodiputada del grupo socialista Iratxe García, quienes, junto con la asesora del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente Alicia Villauriz han participado en un jornada de debate sobre la reforma de la PAC.
Bajo el título, "La PAC a examen, ¿más verde, más justa?", organizaciones ecologistas como Amigos de la Tierra, Ecologistas en acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF España han organizado un encuentro con todos los actores implicados en las negociaciones sobre la reforma de la PAC.
Según la propuesta de reforma de la CE, el 30 % de los pagos del primer pilar se condiciona al cumplimiento de requisitos medioambientales como la rotación de cultivos en las explotaciones de más de tres hectáreas, el mantenimiento de los pastos permanentes o dedicar el 7 % de la superficie a actividades de interés ecológico.
García-Azcárate ha subrayado que la CE está dispuesta a flexibilizar "en algunos casos" estos requisitos e incluso a ampliarlos -como por ejemplo incluir como pastos permanentes los de árboles y arbustos, como las dehesas-, "siempre y cuando se tenga la garantía de que van en beneficio del territorio en su conjunto".
Ha insistido en que el futuro de la agricultura pasa necesariamente por su sostenibilidad, para lo que es imprescindible conocer cuanto antes el presupuesto comunitario destinado a agricultura, ya que "no se puede imponer a los agricultores más exigencias si se les recortan las ayudas".
Sobre la dotación presupuestaria se ha pronunciado también Iratxe García, quien ha recordado que hay un acuerdo entre los eurodiputados de no votar el nuevo reglamento de la PAC hasta que no se conozcan su cheque financiero.
García ha señalado que desde el Grupo Parlamentario Socialista comparten el propósito general de la nueva PAC de hacer de la agricultura una actividad más sostenible, aunque apuesta por una mayor flexibilidad respecto al "greening" y por que se adopte "de manera transitoria para evitar cambios bruscos".
A su juicio, la propuesta de reforma presenta algunas carencias, como el escaso apoyo a los jóvenes agricultores, "un asunto de capital importancia dada la falta de relevo generacional en el campo", y la inclusión de la mujer, que es "fundamental en el mantenimiento de la vida rural".
Por su parte, Alicia Villauriz ha apuntado en su intervención que la nueva PAC no soluciona el problema de legitimidad o "mala imagen" de los apoyos a la agricultura y que la CE debe hacer entender a la sociedad que la agricultura es más que una actividad económica, ya que contribuye a mantener un medio rural vivo y a cuidar el medio ambiente.
En el debate también han participado varios productores, como Luis Llac, agricultor aragonés que combina el cereal de secano con el ovino extensivo, quien ha precisado que la PAC "debe ser para los que la trabajan", es decir, para el "agricultor que trabaja la tierra y vive en el campo".
En el caso del viticultor manchego Antonio Aguado, su reflexión ha señalado a la PAC como la "única responsable" de la pérdida de biodiversidad de cultivos en Europa al beneficiar una prácticas sobre otras, así como el importante papel de la agricultura ecológica para revertir esta tendencia.