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Los técnicos de la Generalitat de Cataluña han detectado un brote de gripe aviar en una granja de la provincia de Lleida, donde se procederá al sacrificio de todos los animales y en cuyo entorno se ha decretado un perímetro de restricción del movimiento animal de diez kilómetros.
El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha informado este miércoles, 24 de diciembre, en conferencia de prensa, de que tras conocerse el foco se han inspeccionado el resto de explotaciones situadas inicialmente en un radio de un kilómetro, sin que se haya detectado rastro de la enfermedad.
Ordeig ha apuntado a aves silvestres como posible origen del brote, en un contexto en el que España mantiene otros catorce focos activos de gripe aviar. El conseller ha explicado que el foco se ha detectado hoy mismo por los técnicos de la Generalitat, si bien queda pendiente la confirmación oficial por parte del laboratorio de referencia del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ubicado en Madrid.
Tras conocerse el caso, se han activado también los protocolos del Departamento de Salud de la Generalitat para verificar el buen estado de los trabajadores de la explotación afectada.
Este episodio ha llevado a la Generalitat a decretar formalmente la alerta sanitaria por gripe aviar, conforme a los protocolos de la Comisión Europea, del Ministerio y de la propia Administración catalana, tras la reunión del comité de crisis creado hoy, en el que participan representantes del sector avícola catalán.
Los protocolos establecen que en la granja afectada —cuya identidad el conseller ha pedido proteger— se adopten medidas estrictas de bioseguridad, entre ellas, el sacrificio inmediato de todas las aves.
En torno a la explotación se ha definido un segundo perímetro de entre cero y tres kilómetros, donde se realizarán las primeras inspecciones. Posteriormente, se actuará en un radio de tres a siete kilómetros, con medidas de restricción algo menos severas. Ordeig ha indicado que, por el momento, no se han detectado nuevos casos, para lo cual se ha movilizado a todos los veterinarios públicos y privados de la zona.
Si no aparecen nuevos focos, la Generalitat podría levantar la alerta en un plazo de treinta días, ya que la medida afecta también a las exportaciones.
La alerta ha activado igualmente los protocolos para prevenir el contagio en humanos. La Generalitat recuerda que la transmisión a personas es muy excepcional y que solo se han registrado casos aislados en situaciones de alto contacto laboral con aves infectadas.
Aun así, el Govern ha pedido a la ciudadanía y a los medios que no se acerquen a la explotación afectada, ni a pie ni en vehículo, para evitar la dispersión del virus.
“Los protocolos sanitarios están plenamente activados y el circuito asistencial está coordinado con el Hospital Universitari Arnau de Vilanova, en Lleida”, ha precisado la Generalitat en un comunicado.
La gripe aviar es una enfermedad infecciosa causada por virus gripales de tipo A, que afecta principalmente a las aves.
Ordeig ha señalado que ha hablado tanto con el criador afectado como con otros representantes del sector y que, en los próximos días, mantendrá encuentros con los alcaldes de la zona para explicar con detalle las medidas adoptadas.
El conseller ha subrayado que en el radio de un kilómetro no se han detectado animales infectados, “un elemento clave que facilitará la contención del brote”, siempre que se actúe con rapidez y rigor.
Ha recordado que desde el pasado 17 de noviembre (domingo, 17 de noviembre) están confinadas todas las aves de crianza, una medida preventiva para frenar la expansión del virus, que ya provocó un foco en Cataluña en 2023 y diez casos en 2017.
Desde esa fecha también se aplican protocolos reforzados sobre acceso a granjas, movimiento de trabajadores, higiene personal, limpieza y desinfección, piensos, agua, gestión de residuos y cadáveres, vigilancia sanitaria y formación del personal.
La experiencia de brotes anteriores, ha remarcado Ordeig, ha impulsado inversiones en bioseguridad por parte de los ganaderos, lo que facilitará ahora la contención del virus tras la detección precoz del foco.
“El Govern quiere transmitir un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía”, señala el comunicado de la Generalitat. El conseller ha reiterado que el consumo de carne de ave y huevos no supone ningún riesgo para la salud humana.
Aunque el origen exacto del foco aún se investiga, Ordeig ha vuelto a señalar a las aves silvestres infectadas como uno de los principales vectores de transmisión, en un contexto marcado por el cambio climático, la globalización y las alteraciones en las rutas migratorias, factores que, según ha indicado, incrementan la exposición a enfermedades animales.
Por último, ha pedido a ciudadanos y ganaderos que sigan exclusivamente los canales oficiales para informarse sobre la evolución del brote.