El ovino entra en mayo a dos velocidades: cede el ligero y aguanta el pesado

El mercado ovino llega al cambio de mes con una fractura cada vez más visible por pesos. Los corderos ligeros pierden tracción comercial, mientras los animales pesados conservan mejor defensa por la exportación y por las necesidades previas a la Fiesta del Cordero, prevista para el 27 de mayo de 2026. No hay un giro bajista general, pero sí un mercado más selectivo
Abril se cierra con un ovino menos uniforme. La clave de la semana no está en si el mercado sube o baja en bloque, sino en qué peso conserva salida y cuál empieza a necesitar ajuste para venderse con fluidez. El nivel general sigue alto en comparación histórica, pero el corto plazo ya no premia igual a todos los tramos.
La señal más clara llega desde Binéfar. La lonja recorta los corderos de hasta 23 kilos, repite los tramos intermedios hasta 28 kilos y mejora los animales de más peso. Ese movimiento resume bien el momento actual: el mercado deja de estar sostenido por una escasez general y empieza a ordenar precios según utilidad comercial, destino y kilos disponibles.
Mercamurcia confirma esa lectura, aunque esta semana mantenga más estabilidad en la tabla. Su mensaje distingue también dos velocidades: más dudas en los corderos que no llegarán a tiempo para la demanda de la Fiesta del Cordero y mejor tono en los animales pesados, donde la exportación sigue ofreciendo apoyo.
La Lonja del Ebro apunta en la misma dirección: pocas existencias en campo, consumo nacional sin excesiva alegría y búsqueda de animales con kilos para cargas orientadas a Argelia. Esa demanda ayuda a sostener el tramo pesado, pero no basta para arrastrar por igual al conjunto del ovino.
El patrón se repite en otras referencias. Albacete y Ciudad Real corrigen con más claridad los pesos de 12 a 23 kilos y dejan más estables los animales superiores. En Lérida ovino, también aparece una fractura parecida: presión en pesos más cortos y mejor defensa a partir de los 30 kilos. Cuando varias plazas y clasificaciones distintas dibujan el mismo mapa, la señal gana consistencia.
El lechal puro resiste mejor que el cordero de transición. Segovia, Salamanca, la Mesa del Lechazo de Castilla y León y el lechal del Ebro mantienen una estabilidad mayor en los tramos más definidos. El problema aparece sobre todo en el animal que ya sale del lechal estricto, pero todavía no alcanza los pesos que hoy busca con más decisión la exportación.
Las ovejas ofrecen una lectura más tranquila. En la mayoría de plazas se mantienen estables y siguen en una zona relativamente cómoda. No son el motor de la semana, pero ayudan a confirmar que no hay estrés vendedor generalizado en el ovino.
El caprino debe leerse aparte. El cabrito se mueve en un registro más estrecho y bastante plano, con estabilidad en Mercamurcia, Talavera, Ciudad Real y Los Pedroches. Aun así, varias referencias siguen sin mostrar la fortaleza histórica que sí conserva parte del ovino. Por eso no conviene trasladar automáticamente la lectura del cordero pesado al cabrito.
La conclusión es clara: el ovino no entra en mayo con un desplome, sino con una selección más dura. El peso importa más, el destino comercial pesa más y la exportación marca diferencias. El mercado sigue alto, pero ya no es igual de fuerte para todos los animales.
En las próximas una o dos semanas, lo más probable es que continúe esa estructura a dos velocidades: más presión en corderos ligeros y medios, y mejor defensa en los animales pesados mientras se mantengan las cargas de exportación y la demanda previa a la Fiesta del Cordero. El riesgo estaría en que esa demanda se cubra antes de lo previsto o que la exportación pierda pulso; en ese caso, la presión podría extenderse a más tramos.