Tecnología  -  Sanidad Animal


Los servicios veterinarios de Agricultura en Extremadura se mantienen en estado de alerta y han incrementado la vigilancia puesta en marcha desde que se presentaron los primeros focos de viruela ovina y caprina, en el último trimestre de 2022, en zonas de Andalucía y la provincia de Cuenca, en Castilla-La Mancha.

A sus 62 años, Antonio González ha visto cómo toda una vida dedicada a su granja de ovejas de leche se acabó en un santiamén cuando detectaron casos de viruela ovina y tuvo que sacrificar a sus 20.000 animales, pero tras la caída quiere levantarse porque, como dice, "Nos matan las ovejas pero no la ilusión".

El presidente nacional de Asaja, Pedro Barato, ha reclamado medidas urgentes y eficaces al Gobierno de Castilla-La Mancha y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para controlar cuanto antes la propagación del virus de la viruela ovina.

Los expertos están sorprendidos por cómo lo que comenzó siendo un foco de viruela ovina/caprina en Granada, que luego dio el salto a Cuenca, ha terminado por expandirse en la región castellano-manchega hasta llegar a inmovilizar al ganado tras 25 brotes y 38.000 animales sacrificados.

La interprofesional del ovino y del caprino de carne (Interovic) ha respaldado la inmovilización del ganado ovino y caprino en Castilla-La Mancha, salvo Guadalajara, porque cree que es una medida para reducir la incidencia de viruela que será beneficiosa "a medio plazo".

Las 6.000 explotaciones de ovino y caprino de Cuenca, Ciudad Real, Toledo y Albacete, que tienen alrededor de 3,5 millones de cabezas, están inmovilizadas desde este martes debido a la viruela ovina, enfermedad altamente contagiosa y con una elevada mortalidad entre los animales pero que no afecta al humano ni a la leche o queso que producen.